Un corazón lleno de fervor: la metamorfosis de un alma perdida en la presencia de mi devoción.

En el silencio de un amanecer sin luz,  
donde las estrellas parecían lejanas,  
se tejía un mundo vacío y confuso,  
en el abismo de noches desoladas.

El mundo que no tenía antes de conocerte,
era un vacío lleno de ecos de desdén,
cada suspiro sin rumbo, cada anhelo inerte,
esperaba el calor que solo tú podrías traer.

Entonces llegaste, como un sol radiante,  
llenando cada sombra con tu fulgor,  
y en tus ojos descubrí un horizonte distante,  
un reflejo de amor que todo lo transformó.

Tus labios, como llama viva, quemaron mi piel, y cada beso
era un incendio que consumía el dolor, cada caricia, un acto de amor, 
un hechizo fiel, que transformaba la tristeza en un glorioso fervor.

En la intimidad de nuestras noches compartidas,
cada roce es un grito de deseo contenido,
y en la furia de nuestros cuerpos, sin medidas,
nuestro amor se desborda en un río encendido.

Tus palabras eran melodías nuevas, 
que rompían el eco de mi soledad,  
y en tu sonrisa encontré respuestas  
a preguntas que ni sabía formular.

Ahora, el mundo que antes era gris y frío,  
se llena de matices, de cálidos abrazos,  
cada día contigo es un regalo querido,  
cada beso un sueño que nunca había hallado.

Eres el corazón de mi ser, y en este viaje de amor
y de eterna persistencia, mi alma y la tuya se encuentran 
para siempre en un solo querer. Y cada momento contigo, 
cada instante de suerte, es una explosión de amor, un fervor sin ruego.

Tus abrazos son refugios de paz en la tormenta,  
tus palabras, caricias que llenan mi corazón,  
y en cada latido, en cada risa lenta,  
mi alma encuentra su razón en tu devoción.

En la oscuridad de esta madrugada silenciosa,
mi mente revive el reflejo de tus ojos ardientes,
y en la confluencia de la nostalgia y el amor inquebrantable, 
mi vida se encuentra en la llama que siempre esclarece.

Te quiero de aquí hasta tu corazón, con fervor,
más allá de las horas y del frío que impera,
cada pensamiento es un grito de amor y ardor,
y en este silencio, mi alma siempre te espera.

Comentarios

Entradas populares