Una carta para mí.
Querida yo del pasado te saluda tu yo del presente, la misma que espera impacientemente por saber quiénes seremos en un futuro, déjame contarte que aún seguimos en la encrucijada de nuestra propia historia, puede que yo sea la que pensó que no llegaría tan lejos, pero son etapas que no podemos retroceder y nos tocó aprender de ellas.
Fuiste eres y seguirás siendo herida por los demás y otras por tí misma, lo importante es que a pesar de eso no dejamos de ser quiénes somos, hacer amigos no fue algo fácil para nosotras, pero es mejor tener pocos amigos y que realmente cuenten. Háblame, hablate como solías hacerlo, ámate y quiérete, cierra tus ojos, no tengas miedo que yo puedo esperar para verte crecer, pero creo que ambas debemos esperar y ser pacientes.
Dos o tres veces por semana te sentías insuficiente, capaz de arruinar todo, pero paciencia mi niña, sé que no es un buen momento para tí, que tienes muchas cosas en la cabeza, que no te sientes capaz de conseguir alguna meta, pero déjame decirte que nos equivocamos, es un largo camino que recorrer, disfruta lo que haces, llegará ese momento, ese instante en el que empieces a percibir el potencial que tienes.
Todos los días en todas las formas estás mejorando cada vez más, no quiero adelantarte nada pero, tendremos momentos duros, tristes, algunas personas se irán y de igual manera habrán momentos de mucha alegría, de amor y quiero que vivas cada día y disfrutes de cada sensación y momento que puedas obtener, la vida es la que se pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes.
Vive, experimenta, equivócate, y más que todo ama porque todo eso te aportará una valiosa enseñanza, se valiente que yo sigo aprendiendo de mí, de tí y de quien seremos... te amo.
>>Tu yo del presente<<
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