En cada respiro
Tu boca en la mía, tu aliento en el mío,
es el tacto más suave que he conocido.
Tu mano en la mía, tu piel en la mía,
es el calor más profundo que he sentido.
Tu voz en mi oído, tu aliento en mi cuello,
es el susurro más dulce que he escuchado.
Tu abrazo en el mío, tu pecho en el mío,
es el refugio más seguro que he habitado.
Tu mirada en la mía, tu brillo en el mío,
es la luz más honda que he descubierto.
Tu amor en el mío, tu vida en la mía,
es el sueño más alto que he sostenido despierta.
Tu nombre en mis labios, tu sabor en mi boca,
es el beso más perfecto que he entregado.
Tu presencia en mi vida, tu destino en el mío,
es la razón más fuerte que he encontrado.
Tu calor en mi cuerpo, tu alma en mi pecho,
es el vínculo más íntimo que he compartido.
Tu pasión en mi fuego, tu deseo en el mío,
apaga la sed de amor que solo tú has encendido.
Tu humor en mi risa, tu consuelo en mi llanto,
es el abrazo invisible que siempre me sostiene.
Tu magia en mi arte, tu voz en mis poesías,
es la chispa divina que en mi alma se mantiene.
Y así, en cada instante, en cada respiro,
todo lo tuyo vive en lo mío,
y todo lo mío late en lo tuyo,
hasta que no exista final,
solo el eco eterno de amarnos sin medida.
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